domingo, 20 de mayo de 2012

Borrador Actividad Bloque II


POR SORPRESA ERES UNA PRINCESA

Había una vez, en un país muy frío y muy blanco, una familia que reinaba en el país de Invernalia desde hace muchos, muchos años. En Invernalia hacia siempre mucho frío y la nieve cubría todas las partes del país. El Rey Sebastián, la Reina Sabrina y la princesa Selena vivían muy felices en su castillo, hasta que un día algo inesperado ocurrió. El Rey del país Solandia  quería casar a su hijo, el príncipe Sol, con la princesa Selena, ya que los dos tenían 15 años y así lo mandaba la tradición.

El Rey y la Reina de Invernalia intentaron convencer a la princesa Selena, pero ella no quería. Decía que no lo conocía y que lo único que quería era jugar con la nieve y montar a caballo por los campos nevados.

El Rey Sebastián y la Reina Sabrina intentaban día tras día convencer a la princesa Selena pero no lo conseguían.

Un día, el Rey Sebastián recibió una carta que decía que como la princesa Selena no se casara con el príncipe Sol, le quitarían el reino de Invernalia para siempre. El Rey fue corriendo a contárselo a Selena y ésta cuando se enteró se puso muy triste. El Rey quería tanto a su hija que no podía casarla con alguien que no quisiera, por lo que hicieron un plan.

El plan consistía en decirle al Rey de Solandia que Selena quería casarse con el príncipe Sol pero con una condición: que le hiciera tres regalos antes de la boda. 

El Rey y el príncipe de Solandia se pusieron muy contentos cuando recibieron la noticia y aceptaron la condición. Selena pidió que para antes de la boda quería el caballo más grande y más fuerte de todo el mundo, un abrigo que llevara las pieles de animales que más abrigaran y un bolso mágico dónde pudiera sacar aquello que necesitara en todo momento.

El Rey y el príncipe de Solandia aceptaron y se lo pidieron a sus vasallos. Estos recorrieron todo el mundo para buscar el caballo más grande y más fuerte del mundo, y lo encontraron. Fueron al polo norte a pedirle a los esquimales que le hicieran un abrigo con las pieles de los animales que más abrigaran, y también lo consiguieron. Y por último le pidieron al mago más mágico de todo el mundo que creara un bolso que con sólo desear algo apareciera en él, por supuesto, también lo consiguieron. Tardaron dos años en conseguir los tres regalos.

La princesa ya se había casi olvidado de la boda porque pensaba que no lo iban a conseguir, pero de repente, apareció el Rey y el príncipe de Solandia con los 3 regalos. La princesa se fue corriendo y llorando a su habitación.

El Rey Sebastián aceptó los regalos y les dijo que dentro de cuatro días su hija se casaría con el  príncipe Sol.

El Rey y la Reina de Invernalia estaban muy tristes por su hija. Así que pensaron que si su hija desaparecía no podría casarse con el príncipe Sol y estarían tan tristes que no serían capaces de quitarles el reino de Invernalia. Así que el Rey y la Reina le dijeron a Selena que se escapara. A Selena le daba mucho miedo salir del país porque nunca lo había hecho pero más miedo y tristeza le daba casarse con el príncipe Sol.

Así que esa misma noche Selena se montó en el caballo más grande y más fuerte del mundo, se puso su abrigo de las pieles de animales más abrigadas  y el bolso mágico. Se despidió de sus padres llorando y cabalgó toda la noche.

A la mañana siguiente Selena estaba muy cansada, no tenía nada de frio porque el abrigo no lo dejaba pasar pero sí mucha hambre así que paro a descansar debajo de un pinar y deseó comerse un gran bocadillo de jamón, metió la mano en el bolso y...¡Tachan! Ahí estaba el bocadillo. Volvió a subirse al caballo y estuvo cabalgando todo el día y toda la noche. A la mañana siguiente había salido de Invernalia y ya no había nieve. Decidió dormir un rato en la sombra de un árbol pero cuando despertó no estaba ni el caballo, ni el abrigo, ni el bolso, se lo habían robado y ya no sabía qué hacer. Comenzó a llorar y una mujer que pasaba se acercó y le convenció para que se fuera con ella.

 Llegaron a un palacio y le dieron trabajo para que cuidara de los caballos en el establo. Era un palacio muy grande y muy bonito. Siempre brillaba el sol y eso le gustaba mucho. Trabajaba mucho en el establo pero no le importaba porque los caballos eran sus animales favoritos.

Un día vio a un chico intentando aprender a montar a caballo pero siempre se caía de él. Ella le preguntó que si quería que le enseñase y el chico aceptó. Pasaron muchos días pero de lo único que hablaban era de caballos. Ni siquiera sabían el nombre el uno del otro, solo hablaban de caballos.

Todos los días, Selena, lloraba porque se acordaba de sus padres pero el chico de los caballos le ayudaba a olvidarse de ellos por un momento e incluso le hacía reír.

Un día el chico de los caballos le propuso salir a pasear por el lago cercano al palacio y Selena aceptó. Cuando llegaron al lago, el chico comenzó a llorar y le contó que estaba muy triste porque tenía que casarse con alguien que no conocía y no quería. Selena le comprendió perfectamente pero no pudo decir nada porque no podía saber que ella era una princesa y le preguntó:

- ¿Por qué no te escapas de casa por un tiempo?

El chico le contestó:

-Eso es de cobardes y nunca le haría eso a mis padres, además ya, estoy enamorado de una chica pero jamás podré casarme con ella.

Selena le pregunto por qué y este le dijo:

- Porque ella no es una princesa y yo soy el príncipe, el príncipe Sol, y debo casarme con una princesa.

Selena se sorprendió muchísimo. No sabía que él era el príncipe con quien querían casarla y sintió mucha alegría y comenzó a reír.

El chico le preguntó que porque sonreía y ella le contestó:

-Porque yo soy la princesa Selena de Invenralia.

El príncipe Sol sonrió y sin pensárselo se arrodilló y le dijo.

- Eres la chica de la que estoy enamorado y por sorpresa eres una princesa, ¿te quieres casar conmigo?

La princesa se arrodilló también, se lanzo dándole un gran abrazo y le dijo:

- ¡Sí, quiero!

Y colorín colorado en este cuanto se han casado.


Borrador Bloque II


Textos folclóricos

En este bloque tratamos los textos folclóricos y hemos aprendido que son textos sin autor. Pudieron ser reales, aunque se desconoce el origen exacto de la historia ya que han ido pasando de boca en boca y de generación en generación. Por este motivo han sufrido infinitos cambios, a lo largo del tiempo, porque se han añadido detalles, suprimido partes por olvido, modificadas las descripciones, etc.  Nosotros como maestros/as podemos versionar estas historias adaptándolas, en cada situación, a las características y necesidades de nuestro grupo de niños de clase.

Hay versiones escritas por alguien que decidió recopilarlas. Estos textos aparecen en la LOE como textos de tradición cultural. Lo que refleja es la vida de la gente en un momento determinado de la historia.

Los textos folclóricos no son cuentos infantiles, ni nunca lo fueron, son cuentos familiares que se contaban antiguamente en las casas o, incluso, en los palacios para entretener a la familia una vez que ya se había puesto el sol y por lo tanto no se podía trabajar. La familia se reunía en una zona de la casa entorno al más anciano, normalmente, debido a su experiencia, que era el que las contaba con la única finalidad de entretener (no con finalidad didáctica). También se contaban cuentos en las plazas de los pueblos.

No solo se contaban historias en prosa, sino también en verso.

Los objetivos de los textos folclóricos eran: entretener y alimentar el deseo de ficción de todo ser humano. Además de reflejar los sueños, deseos y aspiraciones propias del individuo, como por ejemplo el encontrar el amor, recuperar la salud, alcanzar poder y riquezas, etc.

No solo se reflejan las cosas buenas en los cuentos, también las malas, como el miedo a morir (como "Blancanieves" o La "Bella Durmiente", pero luego resucitan), la soledad, etc.

Todos los cuentos folclóricos reflejan en realidad un viaje iniciático. Los niños pasan de la niñez a la edad adulta y para ello tienen que pasar por una serie de sucesos en los que deben tomar decisiones y adquirir responsabilidades. Los viajes iniciáticos se hacen con 12-13 años.

El viaje iniciático es una prueba o serie de pruebas en las que se demuestras que eres capaz de enfrentarse a la vida adulta y encontrar tus virtudes. Hay viajes iniciáticos en todas las culturas y en la actualidad, como el bautismo o la confirmación en los católicos; el irse de la tribu y cazar tu primer animal, etc.

Los cuentos no son machistas ni feministas. Los cuentos reflejan una sociedad en la que las mujeres no solían quedarse solteras y eran ellas las que tomaban las decisiones. Los hombres no salían hasta el final y sólo aparecían para casarse con ellas. En la mayoría de los cuentos la protagonista eran las mujeres, son en ellas en quien recae la carga del protagonismo y de la toma de decisiones.

Como norma general los viajes iniciáticos comienzan con algo malo, como la pérdida de poder, la muerte del padre o la madre y van evolucionando hasta conseguir algo bueno. Las cosas malas te hacen evolucionar, te hacen crecer, te hacen aprender y descubrir tus valores. Esto es lo que nos enseñan los cuentos, que a través de las cosas malas crecemos como personas.

En todos los cuentos aparece alguien que ayuda al protagonista. Puede ser un ser mágico, un espíritu del pasado u otro ser humano. Tiene que aprender a aceptar la ayuda que le prestan y así ser más humildes y valorar lo que hacen los demás por nosotros.

Los textos folclóricos no son cuentos para niños, todos tenemos ilusiones, deseos y miedos, por eso a los adultos nos siguen gustando las historias de este tipo, porque aunque pasen los años seguimos teniendo esas inquietudes de las que hablan los textos folclóricos.

Antiguamente la literatura no hacía caso de los textos folclóricos ya que se trataban de cultura popular, hasta que llego en el siglo XIX un ruso llamado Vladimir Propp quien recogió los cuentos tradicionales de los años 20 del siglo XX. Recorrió Rusia recopilando cuentos y leyendas tal y como se las contaban. Descartó los cuentos de autor e hizo una clasificación de los restantes:

1. MITOS: trataban sobre las hazañas de héroes y dioses de la antigüedad.

2. ANIMALES: todos los personajes eran animales. Dentro de este tipo entraban las fábulas que son cuentos específicos que aparte de estar creadas para entretener tienen un carácter moralizador (moraleja).

3. CUENTOS DE FÓRMULA: entraban todo tipo de cuentos.

-     - Cuentos mínimos.

-     - Cuentos que tienen una estructura específica en la que se repiten las mismas palabras.

-     - Cuentos acumulativos.

4. CUENTOS DE HADAS: los analizó en profundidad. Incluyó aquí todos los cuentos en los que aparecía algún personaje con carácter mágico que, en algún momento, ayudaba al personaje principal

Luego vinieron Gianni Rodari quien hizo una clasificación pedagógica y Sara C. Bryant, una de las primeras cuentacuentos, que hizo una clasificación de los cuentos según las edades de los lectores.

¿Todos los cuentos populares son cuentos folclóricos?

Los cuentos populares son aquellos que se hacen famosos debidos a su éxito, les gusta a todo el mundo. Primero surge la historia y a partir de ella las diferentes adaptaciones: infantiles, según el país, etc. La historia ha mantenido en el tiempo estos cuentos

¿Todos los cuentos clásicos son cuentos folclóricos?

No, porque hay cuentos clásicos de autor, por ejemplo: El Quijote es un clásico de autos, Cervantes.

- Los cuentos populares: Los conoce mucha gente en diferentes países.

- Los cuantos clásicos: La historia los ha mantenido a lo largo del tiempo.

- Cuentos folclóricos: No tienen autor.

Propp estudio en profundidad, como ya he dicho antes, los cuentos maravillosos o también llamados los cuentos de hadas.

Observó que todos tenían un esquema común:

      - Son cuentos en los que el personaje supera el viaje iniciático y alcanza la madurez.

     - Reflejan las necesidades, apetencias, miedos y sentimientos de cada personaje.

     - Son realistas porque también tienen las mismas apetencias que cualquier ser humano.

    - Los personajes mágicos siempre ayudan al protagonista en los peores momentos.

Propp se dio cuenta de que todos los cuentos tenían las mismas estructuras y estableció 31 funciones. Las funciones las denominó como las funciones que desempeñan cada una de las acciones que se van sucediendo en la historia dentro del argumento principal.

· 1. Aparición del donante: no tiene porque ser algo bueno, puede ser algo malo. En "Blancanieves y los siete enanito" la bruja le da una manzana a Blancanieves.

·  2. Huida: El personaje se ve obligado a huir por algún motivo. Blancanieves se ve obligada a huir de su madrastra que quiere matarla.

·  3. Matrimonio.

Nunca se dan todas las funciones en el mismo texto folclórico. Las 31 que estableció Propp son las únicas que aparecen en todos los textos folclóricos.

Dentro de los cuentos hay unos motivos o situaciones (ley motive) que se repiten continuamente de unos cuentos a otros y que marcan la acción de los personajes. Marcan la vida del protagonista durante la historia.

Cuando hablamos de ley motive se habla de todos los cuentos, no solo de uno en particular. 

·  4. Huérfano maltratado: Desfavorable desde el principio, pero sigue durante toda la historia. Puede ser huérfano físico y psicológico y maltratado físico y psicológico, por ejemplo: "La Cenicienta", es huérfana física porque su madre y su padre se mueren y maltratada psicológicamente porque no le pegan pero sí que la obligan a trabajar. Otro ejemplo es "Hansel y Gretel" son huérfanos psicológicamente porque sus padres no están muertos, pero los echan de casa, y maltratados físicamente porque los echan de casa.
La muerte y la resurrección: También hay falsas muertes.

·  5. El hermano pequeños: Signo de debilidad, aunque luego ayuda al protagonista.

·  6. La búsqueda del amor.

·  7. El sol y la noche como realidad e irrealidad: Por las noches suceden las cosas mágicas, las irreales, etc. Por las noches se contaban los cuentos, por eso las cosas mágicas sucedían de noche.

·  8. El reino de los muertos o de las hadas: Encontrarnos en otro sitio, en otro mundo.

·  9. Tesoros ocultos, físicos o psicológicos.

Cuando adaptamos un texto folclórico debemos tener cuidado con no cambiar los motivos, estos son los culpables de que se haya mantenido la historia a lo largo de los siglos. Podemos cambiar el porqué pero no el qué (el motivo), que es lo que marca la evolución del protagonista en el viaje iniciático.

Otro tema importante a tener en cuenta son los personajes. Están clasificados por buenos y malos, aunque los malos ayudan a que el personaje principal crezca y supere su viaje iniciático.

Se clasifican en:

      - BUENOS:

·         Héroes o heroínas: no siempre son buenos. Aladín al principio era un ladrón y que robe no es bueno.

·         Hadas: son seres no humanos, al contrario que las brujas, que sí lo son. Reciben la sabiduría de manos del demonio. As hadas malas pasamos a llamarlas brujas, pero es diferente un hada mala que una bruja.

·         Animales

·         Objetos mágicos

- MALOS:

·         Enemigo: hay enemigos claros, que se ven desde el principio y otros que se encuentran por el camino. Por ejemplo Blancanieves tiene una enemiga clara, la madrastra, y Hansel y Gretel se la encuentran por casualidad, la bruja.

·         Gigantes y ogros: son fuertes y grandes, pero los gigantes no comen humanos y los ogros sí.

- INTERMEDIOS:

·         Brujas, magos y hechiceros: son lo mismo. Tienen conocimientos de hierbas, talismanes, enfermedades,… En lengua castellana les otorgamos la maldad, pero no siempre tiene porque ser así.

Igual que no podíamos cambiar los motivos en las historias, tampoco debemos cambiar las relaciones que se establecen entre los personajes.


En el siglo XVIII, siglo de las luces, aparece la primera enciclopedia. Luis XIV se dedicaba a sus placeres y adoraba escuchar cuentos y apreciaba mucho a sus súbditos que contaban bien historias para él, uno de estos cortesanos era Charles Perrault.

C. Perrault hablaba y entendía varios idiomas, era una persona muy culta. Estaba casado y tenía varios hijos. Perrault tenía un ama de cría que amamantaba a sus hijos y para entretenerles les contaba cuentos. Perrault escuchaba las historias, las adaptaba para que fuesen de interés del rey y las contaba en palacio.

Además hizo una recopilación de todos estos cuentos y lo llamó “Cuentos de mamá oca”. Pero pensó que los cuentos debía adaptarlos para moralizar a la corte francesa.

Perrault escribe la primera versión de “Caperucita Roja” adaptándolo a sus intenciones moralizantes y siempre añade moralejas propias para conseguir el objetivo.

En el siglo XIX aparecen los Hermanos Grimm, alemanes, pertenecientes al movimiento del romanticismo.

Una editorial les encarga que recopilen los cuentos que se cuentan en su país para que no se pierdan y no se mezclen con otros países y otras lenguas, asique los Hermanos Grimm se van a distintos pueblos a recopilar los cuentas. La intención de los hermanos Grimm es conservar, por lo que no adaptan en un primer momento ninguna historia.

Cuando los niños comienzan a leer estos cuentos, que repetimos no son para niños, los padres empiezan a quejarse asique en la 3º edición realizan correcciones pero sin cambiar ninguna función ni ningún motivo.

En la segunda mitad del siglo XIX encontramos en Dinamarca a Hans Christian Andersen, quien escribió historias muy realistas, propio del movimiento realista de esa época. H. C. Andersen recopiló cuentos y escribió otros, por los que estos últimos son de autor y no folclóricos.

En España, durante el siglo XIX y principios del XX, hubo tres grandes recopiladores:

Cecilia Bölh de Faber, seudónimo que Fernán Caballero utiliza para poder escribir, recopila cuentos españoles, aunque algunos ya habían sido recopilados en otros países.

Padre Coloma, jesuita que recopila cuentos con la intención de moralizar cristianamente a sus niños. Adapta cuentos cambiando las hadas por ángeles o los magos por demonios.

Saturnino Calleja tenía una editorial de libros literarios y se especializo en publicar libros para niños y jóvenes con ilustraciones. Saco ediciones de kiosco más baratas ya que el papel era de peor calidad, y así acercó la literatura a los que tenían menos recursos económicos, favoreciendo que la cultura llegara a más hogares. Publico muchísimos cuentos.

Del teatro folclórico hay muy poco recopilado. Antes de los “Autos Sacramentales” de Calderón de la Barca se hacía teatro, pero nunca se recopiló y siempre surgían por petición popular.

Los encargados de representar estas obras eran cómicos que iban de pueblo en pueblo representando las obras, que muchas veces eran obras de autor que veían en el teatro, tomaban apuntes y luego las representaban en otros pueblos.

Los teatrillos que más les gustaban a los niños eran los de títeres y cachiporras que siempre tenían el mismo argumento, un niño perdía algo y con ayuda del público tenía que buscarlo evitando a las brujas, los ogros, etc.

La poesía fue recopilada principalmente por Rodrigo Caro. Eran versos de canciones, sorteos, burlas, etc., van siempre acompañadas de las mismas notas que se repiten para hacer más fácil la memorización y se llaman retahílas.

·         Canciones: una dola, tela catola, quila quilete,…

·         Oraciones: cuatros esquinitas, tiene mi cama, cuatro angelitos, que me la guardan,….

·         Sorteos: pinto-pinto, gorgorito...

·         Burlas: chincha rabiña...

La poesía popular es aquella que es conocida por todos, pero la poesía folclórica tiene origen desconocido y lejano en el tiempo y la de autor se sabe quién y cuándo se escribió.



Webgrafía:
- Antología de cuantos folclóricos (Luvit)
-Simbología de cuantos folclóricos (Luvit)



Borrador 2 Reflexión bloque I


REFLEXIÓN DEL BLOQUE I

Lo que más me ha llamado la atención y gustado de este bloque ha sido la última parte del tema, el aprender a analizar libros destinados a niños de infantil. Consideraba importante saber cuáles son o no adecuados para ellos pero no me imaginaba que se regían por tantos criterios. Creo que lo más importante que me llevo de este bloque es haber aprendido a analizar un libro adecuadamente para poder, el día de mañana, tener un aula con una literatura adecuada a las necesidades de mis alumnos.

En un segundo plano decir que me parece muy apropiado los conocimientos que hemos adquirido en relación a la factoría Disney. Ni "La Cenicienta", "la Sirenita", "La Bella durmiente", etc. son los personajes originales, ni tampoco los únicos existentes, existen muchísima más variedad de libros infantiles adecuados a sus necesidades que no los típicos de toda la vida.

Estos conocimientos me han hecho valorar la importancia que tienen los libros infantiles de autor para los niños. Además de saber aplicar los criterios apropiados para seleccionar correctamente un libro, debemos tener en cuenta el para qué sirve elegirlos adecuadamente. Con la elección correcta conseguimos que el niño incentive la creatividad, adopte nuevas palabras a su vocabulario y comience a relacionar grafemas con fonemas. Pero sin olvidar que el único objetivo es meramente artístico o lúdico.

Pienso en cómo aplicaría los conocimientos en un aula de infantil y me resulta imprescindible que, el maestro/a, conozca los gustos, edades y momento evolutivo de sus alumnos, ya que los libros, deben de estar adaptados a ellos. Con esto conseguiremos motivarles e incitarles a la lectura como una actividad voluntaria y placentera.



sábado, 12 de mayo de 2012

Borrador 1 Reflexión Bloque I


REFLEXIÓN DEL BLOQUE I

Lo que más me ha llamado la atención y gustado de este bloque ha sido la última parte del tema, el aprender a analizar libros destinados a niños de infantil. Consideraba importante saber cuáles son o no adecuados para ellos pero no me imaginaba que se regían por tantos criterios. Creo que lo más importante que me llevo de este bloque es haber aprendido a analizar un libro adecuadamente para poder, el día de mañana, tener un aula con una literatura adecuada a las necesidades de mis alumnos.

En un segundo plano decir que me parece muy apropiado los conocimientos que hemos adquirido en relación a la factoría Disney. Ni "La Cenicienta", "la Sirenita", "La Bella durmiente", etc., son los personajes originales, ni tampoco los únicos existentes, existen muchísima más variedad de libros infantiles adecuados a sus necesidades que no los típicos de toda la vida.

Borrador Actividad Bloque I


Análisis del libro "Te echo de menos"

ED: La Galeris SA. Sinpalabras. 2000

Guión: Laura Espot

Ilustradores: Rosa Sánchez Abella

Análisis:

            - Edad:  El rango de edad que estimo adecuado para los destinatarios es entre los 3 y 6 años.

            -Tema: El tema sería realista. El respeto y el cuidado de los animales.

            -Personajes: Un niño (protagonista), un padre y un perro. Estos personajes son perfectamente reconocibles y aceptables para los niños.

            -Estructura: Es lineal, se ve el planteamiento, nudo y desenlace por lo que el niño puede identificar las partes y diferenciarlas sin problema.

            -Espacio: Se desarrolla en la casa del protagonista y en la calle. Son espacios totalmente reconocibles.

            - Tiempo: Transcurre en tres días. El tiempo es indeterminado.

            -Lenguaje: No hay, sólo está ilustrado.

            - Valores del protagonista: Comienza con un valor positivo, al principio quiere un perro pero a lo largo del cuanto se convierte  en negativos por el egoísmo del niño. No lo quiere cuidar bien. Pero al final vuelve a ser positivos ya que ve lo que ha perdido y desea recuperarlo. Este cuento pretende transmitir la responsabilidad que supone el cuidado de un animal.

            - Imágenes: Las ilustraciones son claras. Con esto facilitan a los niños seguir la historia sin necesidad que nadie se lo cuente.

Pienso que el autor, con este libro, pretende acercar al niño a una historia real. Este último puede relacionar las ilustraciones con su realidad. Las imágenes son sugerentes, con muchos detalles ya que toda la historia se conoce a través de la observación. Estos tipos de libros ayudan mucho al desarrollo de la imaginación.


Borrador 2 Bloque I


¿Qué es literatura infantil?

La intención principal que va a estar presente en el proceso de elaboración de estas argumentaciones personales, son que éstas sean útiles, tanto para los que la lean, como para mi formación profesional.

Con estos escritos intentaré que a través de mi experiencia como alumna universitaria, pueda adquirir los conocimientos teóricos y la base para su aplicación práctica en un futuro no muy lejano.

El primer tema a tratar está relacionado con los libros de literatura infantil de autor. El objetivo de este bloque será aprender a analizar y a seleccionar aquellos libros que son considerados apropiados para los niños de infantil.

Para comenzar a estudiar este tema, es necesario empezar por conocer qué es la literatura infantil, para una mayor entendimiento vamos a ver los dos conceptos por separado.

La palabra literatura proviene del término latino litterae, que hace referencia al conjunto de saberes para escribir y leer bien. El concepto está relacionado con el arte de la gramática, la retórica y la poética.

La palabra "arte" veremos que aparece en muchas definiciones y que se trata de un concepto esencial para hablar de literatura.

La Real Academia Española define literatura como "Arte de la palabra escrita". Esta definición nos lleva a excluir a todas las obras que se transmitían de forma oral y no es hasta finales del siglo XIX principios del siglo XX cuando se vería esta definición eliminando la palabra "escrita". 

Consecutivamente se decide agrupar las obras literarias en tres grupos. Los géneros épico, lírico y dramático se convierten en verso, prosa y teatro.

La mayoría de los libros están escritos en prosa; en cuanto al teatro, no existe dicho género en la literatura infantil (ya que se necesarias varias personas para hacer esto); pero sí para representar en niños de infantil (sí hay libros para adultos para representar a niños). Con lo que respecta a la poesía, existe una poesía lírica, la cual expresa los sentimientos (pero no los de los niños, sino los sentimientos de los padres, por lo que no despertaba el interés de los niños) y otra poesía épica, que narra historias de héroes y dioses.

Sin duda hay que hablar de una gran autora, Gloria Fuertes. Ella marcó un antes y un después en la Literatura Infantil, buscó una poesía que se escribiera pensando en lo que interesa verdaderamente al niño e introduciendo el tema del absurdo, siempre estando presente el humor. Sus lobros más significativos son los siguientes: "Poesías para todos los días";  "Versos fritos"; "Gloria Fuertes os cuenta cuentos de animales"; "¿Qué será, será? Preguntas y respuestas"; "Poesías, rimas y disparates"; "Pienso mesa y digo silla"; etc.

Hay que resaltar que no todo texto es literario, independientemente de lo bien escrito o estructurado que esté, hay una serie de características fundamentales como, por ejemplo, el uso de las funciones expresiva (que recae sobre el emisor) o poética (que recae sobre el mensaje) del lenguaje; todos los textos literarios son textos de ficción , las historias no son reales, por lo que no quiere decir que no puedan ser realistas.

Una vez aclarado este punto en el conocimiento del concepto de literatura, es importante para seguir avanzando aclarar los conceptos de paraliteratura y subliteratura.

Paraliteratura: La paraliteratura no tiene intención artística a diferencia de la literatura; puede pertenecer a los tres géneros a los que está sujeta la literatura; no es ficción; utiliza la función poética y/o la expresiva.

Sublitaratura: su intención artística se encuentra subordinada en la económica, está hecha para ser consumida. Sin embargo tiene varios elementos en común con la literatura: ambos son ficción; podemos encontrar en ellos los tres géneros literarios; podemos identificar la función poética con la expresiva.

Ya aclarado estas diferencias podemos centrarnos en la literatura infantil.

La literatura infantil puede estar dentro de la paraitaratura como de la subliteratura.

Para profundizar más en literatura infantil debemos conocer sus diferentes características. Éstas deben estar adecuadas al pensamiento de los niños y debe ser asequible en cuanto a su vocabulario, formato y forma. Por lo que, resumidamente, debe atender a sus gustos, necesidades y momento evolutivo.

La temática, debe ser temas interesantes para los niños y adecuado a su edad. Temas con los que se identifiquen y comprendan.

El lenguaje y estilo. Éste debe ser adecuado, destinado al momento evolutivo y lingüístico del niño, sencillo pero no por ello simple. El lenguaje debe ser artístico en la medida a la edad destinada. No por ello debemos privarles de ese placer. El estilo suele no ser muy recargado y retórico, por el contrario suele ser muy ágil, dinámico y bastante depurado.

La estructura, en términos generales, como hemos repetido, debe ser acorde a su edad. Existe dos estructuras, la lineal y la acumulativa. La estructura más común suele ser lineal, esto es, planteamiento, nudo y desenlace; aunque hay que destacar que la evolución literaria ha llevado a temas mucho más complejos. También se utiliza la estructura circular, ésta tiene de peculiar que el punto en el que acaba es el inicio y viceversa. Podemos poner como ejemplo el libro infantil "Un bicho extraño". La estructura acumulativa hace referencia al nudo de la historia, como su nombre indica, es en éste donde se desarrolla todo el cuanto, se acumulan repetidamente los acontecimientos sin salirse de ese momento. Libros como " Adivina cuanto te quiero" o " Ana quiere un perro" son ejemplos de estructuras de libros acumulativos.

El tiempo y el espacio generalmente son inmanentes o arquetipales, establecidos mediante referentes tales como "Había una vez...", "En un lugar muy lejano...", "Hace mucho tiempo...", entre otros.

Las imágenes. Estas se pusieron muy de moda en los años 90 con los álbumes de imágenes.  Aquí debemos de tener encuentra la posibilidad de ofrecerles a los niños cuanta más variedad de imágenes mejor.

Los personajes deben ser adecuados y reconocibles a la edad de los niños, es decir, personajes que caractericen roles de su vida cotidiana como mamá, papá, hermanos, abuelos, etc. Estos se pueden representar en forma de personas, animales, incluso como objetos. Contamos con la suerte de la característica principal de los niños, el animismo, la capacidad de concebir las cosas como si tuvieran vida.

Durante el siglo XX la evolución de los personajes en España cambio significativamente. Desde el niño bueno incapaz de hacer las cosas por sí mismo, a un niño autónomo con personalidad suficiente para poder afrontar cualquier situación que se plantee.

Los protagonistas, como ya hemos dicho, deben ser reconocibles y reflejar el momento evolutivo del niño. Como bien defiende Mercedes Gómez del Manzano en su libro "El protagonista niño y el niño lector en la literatura del siglo XX", los personajes deben de ser reconocibles y el protagonista, si es un niño, tiene que tener las mismas características de los niños a los que va dirigido. Este libro dio una vuelta al concepto de personajes. En él aparece la evolución de los personajes y se define al protagonista infantil de tal manera que el niño lector se pueda identificar con él.

El formato y la edición. Como ya hemos recalcado, debe ser adecuado a la edad destinada. El libro tiene que ser de fácil manejo, páginas grandes y gruesas para su buen uso, así como atractivo, colores variados y texturas llamativas.

Para finalizar con estas características hay que destacar que todo libro tiene un final, este debe ser siempre positivo. Se puede comenzar la historia con algo negativo, un problema y acabar con una solución, un final feliz; o comenzar con un principio positivo y finalizarlo igual. Mercedes Gómez del Manzano también habla de los valores actuales. Comenta que la literatura infantil actual ya no busca los valores, sino la felicidad del niño. Algo mucho más humano e importante.

Con todo esto, podemos concluir diciendo que todo libro que contenga estas características será muy apropiado y recomendable su uso para nuestros niños de infantil.

Para concretar aún más sobre las características de los cuantos según la edad y la etapa del desarrollo del niño, vamos a dividirlos por años.

De 0 a 2 años: hay que tener en cuenta que, con esta corta edad, no leen. Exploran el mundo a través de los sentidos y aprenden gracias a las vivencias concretas con la realidad. Los cuentos que mejor asimilan con esta edad son aquellos que suministran experiencias auditivas y visuales, los que lo invitan a participar activamente con el movimiento físico de quien narra y quien escucha, aquellos cuentos con ritmo y rima, aquellos que incluyan repeticiones, sonidos interesantes, etc. Ejemplos de ellos son las nanas, los cuentos con juegos de manos y la manipulación del cuerpo, álbumes de imágenes (más abajo los desarrollaré), cuentos sin textos, etc.

De 2 a 5 años: esta etapa cobra mayor importancia, pues es una etapa de prelectura donde el niño comienza a desarrollar el lenguaje oral, empieza a desarrollar su capacidad de narración, etc. En esta etapa es donde el niño entra en la etapa de representación preoperatoria, donde el niño comienza a construir símbolos, tiene una inclinación por la interpretación “mágica” de la realidad, donde empieza a construir sus conceptos a través de la manipulación directa, donde aumenta de forma vertiginosa su vocabulario; se trata de una etapa donde el niño es egocéntrico en cuanto a su interpretación de la realidad. Les interesan cuentos que introduzcan conceptos simples de forma, color, tamaño, cuentos que le permitan identificar objetos, cuyo eje sea un niño como él, con una trama acumulativa y algo más compleja. Ejemplos de ellos son libros de folclore sencillo, cuentos simples y repetitivos, libros ilustrados, libros de láminas con historia, etc.

Por último, de 5 a 7 años: en esta etapa ya los niños poseen una lectura comprensiva donde se usan textos cortos con una lectura silábica y por palabras. Se encuentran en una etapa intuitiva donde el niño experimenta terrores personales normales, desarrolla el concepto de identidad individual y su autoestima, donde tiene una vida imaginativa rica y abundante que le ayuda a entender lo real, donde ha desarrollado el concepto básico de la narración y la observación, y donde tiene un concepto de moralidad absoluto. En esta etapa, los libros que más les interesan son aquellos que le permitan al niño trabajar sus propios temores, cuentos que le hablen de la importancia del individuo, aquellos que le presenten finales felices y justos y que le permitan desarrollar su capacidad para percibir detalles. Ejemplos de esto son cuentos clásicos europeos o cuentos de animales, fantasía o de hadas.

Como ha mencionado arriba, voy a comentar los álbumes de imágenes o álbumes ilustrados de literatura infantil.

Este tipo de libro combina la escritura con la imagen, dos lenguajes que se interrelacionan para resolver un texto ya sea narrativo o poético. Este género va más allá de la noción didáctica dirigida a niños o a jóvenes lectores y rompe con las limitaciones que se ejercen sobre los autores e ilustradores en su creación.



Éste destaca la función estética, la interrelación de la imagen con la grafía y la rica posibilidad del libro objeto; le exige al lector vincular todo a través de la imaginación y de la interpretación de los elementos que lo conforman para comprender lo que se dice. Esto solicita una lectura compleja.



Con la llegada de este género, que surgió a mitad del siglo XX pero hasta finales de éste no se produjo su "boom", se crearon nuevos formatos de lectura y, por ello, los libros que parecían limitados a un público lector infantil o juvenil pueden dirigirse a lectores de otras edades.

Todos conocemos el dicho de "más vale una imagen que mil palabras". La imagen es inmediata, llega antes que la palabra. El álbum ilustrado capta al niño, le muestra imágenes que no está acostumbrado a ver. La palabra no le aporta tantos conocimientos , sobre todo a edades tempranas, que los dibujos.



A continuación vamos a mencionar a una serie de ilustradores que nos han parecido muy apropiados sus álbumes, estos son, por ejemplo, Eve Bunting y LeUyen Pham con "Abuelo tejón, ¿tú sabes hacerlo?"; Marcus Pfister con "A la cama, Hipo", Janell Canon con "Alatorcida"; Jacques Duquennoy con "Camila lo ve todo de color de rosa"; David McKee con "Elmer"; Isabelle Carrier y Elsa Valentín con "Detrás del muro"; y mi preferido, Isabelle Carrier con "El Cazo de Lorenzo".

Según las editoriales el límite de edad para la literatura infantil son los 13-14 años. Esta delimitación es una guía ya que, sabemos bien, cada individuo tiene un desarrollo diferente. Esta delimitación fue introducida en España a través de la colección libros "El barco de vapor".

No es hasta finales del siglo XVIII cuando se contempla el término Literatura infantil. Es en esta época cuando se empieza a abrir escuelas con el fin de introducir a los niños en la lectura y es a raíz de esto que se empieza a proteger a los niños, a tener especialmente cuidado con los temas que llegan hasta ellos (violencia, sexo, etc.).

A principios del siglo XIX algunos autores como los Dumas comienzan a desarrollar literatura que interesa a los jóvenes. La intención de éstos no era llegar a este tipo de público y no es hasta principios del siglo XX cuando aparece el primer autor de literatura juvenil, Julio Verne que escribía para jóvenes pues consideraba que estos tenían mucha imaginación.

La literatura para niños más pequeños no comenzó hasta el siglo XX con un claro carácter didáctico y moralizante, sin ningún rastro de intencionalidad lúdica. Hay que esperar hasta los años 60 para ver como se deja a un lado lo didáctico y moralizante  para dar paso al entretenimiento. Es en los años 90 cuando se comienza a crear literatura para las edades comprendidas entre los 0 y los 6 años con carácter lúdico.





Webgrafía y enlaces de interés

Cuadro de referencia de las características de los libros según las edades y el momento evolutivo del niño. "Luvit- Apuntes de Irune".







martes, 1 de mayo de 2012

Borrador Bloque I


¿Qué es literatura infantil?

La intención principal que va a estar presente en el proceso de elaboración de estas argumentaciones personales, son que éstas sean útiles, tanto para los que la lean, como para mi formación profesional.

Con estos escritos intentaré que a través de mi experiencia como alumna universitaria, pueda adquirir los conocimientos teóricos y la base para su aplicación práctica en un futuro no muy lejano.

El primer tema a tratar está relacionado con los libros de literatura infantil de autor. El objetivo de este bloque será aprender a analizar y a seleccionar aquellos libros que son considerados apropiados para los niños de infantil.

Para comenzar a estudiar este tema, es necesario empezar por conocer qué es la literatura infantil, para una mayor entendimiento vamos a ver los dos conceptos por separado.

La palabra literatura proviene del término latino litterae, que hace referencia al conjunto de saberes para escribir y leer bien. El concepto está relacionado con el arte de la gramática, la retórica y la poética.

La palabra "arte" veremos que aparece en muchas definiciones y que se trata de un concepto esencial para hablar de literatura.

La Real Academia Española define literatura como "Arte de la palabra escrita". Esta definición nos lleva a excluir a todas las obras que se transmitían de forma oral y no es hasta finales del siglo XIX principios del siglo XX cuando se vería esta definición eliminando la palabra "escrita". 

Consecutivamente se decide agrupar las obras literarias en tres grupos. Los géneros épico, lírico y dramático se convierten en verso, prosa y teatro.

Hay que resaltar que no todo texto es literario, independientemente de lo bien escrito o estructurado que esté, hay una serie de características fundamentales como, por ejemplo, el uso de las funciones expresiva (que recae sobre el emisor) o poética (que recae sobre el mensaje) del lenguaje; todos los textos literarios son textos de ficción , las historias no son reales, por lo que no quiere decir que no puedan ser realistas.

Una vez aclarado este punto en el conocimiento del concepto de literatura, es importante para seguir avanzando aclarar los conceptos de paraliteratura y subliteratura.

Paraliteratura: La paraliteratura no tiene intención artística a diferencia de la literatura; puede pertenecer a los tres géneros a los que está sujeta la literatura; no es ficción; utiliza la función poética y/o la expresiva.

Sublitaratura: su intención artística se encuentra subordinada en la económica, está hecha para ser consumida. Sin embargo tiene varios elementos en común con la literatura: ambos son ficción; podemos encontrar en ellos los tres géneros literarios; podemos identificar la función poética con la expresiva.

Ya aclarado estas diferencias podemos centrarnos en la literatura infantil.

La literatura infantil puede estar dentro de la paraitaratura como de la subliteratura.

Según las editoriales el límite de edad para la literatura infantil son los 13-14 años. Esta delimitación es una guía ya que, sabemos bien, cada individuo tiene un desarrollo diferente. Esta delimitación fue introducida en España a través de la colección libros "El barco de vapor".

No es hasta finales del siglo XVIII cuando se contempla el término Literatura infantil. Es en esta época cuando se empieza a abrir escuelas con el fin de introducir a los niños en la lectura y es a raíz de esto que se empieza a proteger a los niños, a tener especialmente cuidado con los temas que llegan hasta ellos (violencia, sexo, etc.).

A principios del siglo XIX algunos autores como los Dumas comienzan a desarrollar literatura que interesa a los jóvenes. La intención de éstos no era llegar a este tipo de público y no es hasta principios del siglo XX cuando aparece el primer autor de literatura juvenil, Julio Verne que escribía para jóvenes pues consideraba que estos tenían mucha imaginación.

La literatura para niños más pequeños no comenzó hasta el siglo XX con un claro carácter didáctico y moralizante, sin ningún rastro de intencionalidad lúdica. Hay que esperar hasta los años 60 para ver como se deja a un lado lo didáctico y moralizante  para dar paso al entretenimiento. Es en los años 90 cuando se comienza a crear literatura para las edades comprendidas entre los 0 y los 6 años con carácter lúdico.